📍Antioquia | Diez personas fueron capturadas en Medellín, Bello, San Luis y San Roque, señaladas de integrar una organización que durante dos años habría extraído ilegalmente combustible del poliducto Sebastopol–Medellín.
Una estructura criminal dedicada al hurto y comercialización ilegal de hidrocarburos fue desarticulada por la Policía Nacional en Antioquia, en el marco de la operación ‘Freya’, un procedimiento que permitió afectar una de las fuentes de financiación de actividades ilícitas en el departamento.
La operación fue adelantada por la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación. Como resultado, fueron capturadas 10 personas mediante orden judicial, señaladas de los delitos de apoderamiento y receptación de hidrocarburos, concierto para delinquir y daño a la infraestructura energética y petrolera.
Las autoridades realizaron 10 diligencias de registro y allanamiento en Medellín, Bello, San Luis y San Roque, donde además fueron incautados cinco teléfonos celulares que quedaron a disposición de la investigación.
Así operaba la estructura
De acuerdo con las investigaciones, los integrantes de la organización instalaban válvulas clandestinas sobre el poliducto Sebastopol–Medellín para extraer combustibles derivados del petróleo.
Los puntos de extracción eran ubicados, presuntamente, en zonas de difícil acceso. Allí, las válvulas eran ocultadas mediante técnicas de camuflaje con el propósito de dificultar su ubicación durante las labores de inspección y control de las autoridades.
Una vez extraído, el combustible era almacenado y transportado de manera clandestina para posteriormente ser comercializado de forma irregular en diferentes municipios. Según la Policía, parte del hidrocarburo era destinado al abastecimiento ilegal de estaciones de servicio y a actividades relacionadas con la minería ilegal.
Pérdidas millonarias para la infraestructura petrolera
La investigación estableció que la estructura habría operado durante aproximadamente dos años, generando pérdidas superiores a los $8.000 millones para la infraestructura de Ecopetrol.
Pero el impacto, según las autoridades, no se limitaba al perjuicio económico. La organización también habría utilizado esta actividad para financiar otras economías ilícitas.
La Policía señaló que cerca del 20 % de las ganancias obtenidas por el hurto de hidrocarburos habría llegado a integrantes de la subestructura Pacificadores de Samaná del Clan del Golfo, fortaleciendo así las finanzas de esta organización criminal.
Con las capturas, las autoridades buscan afectar tanto la capacidad operativa de la estructura como los recursos que, presuntamente, terminaban alimentando otras actividades delictivas en Antioquia.
La Policía Nacional aseguró que continuará adelantando acciones contra las redes dedicadas al hurto de hidrocarburos y otras rentas ilegales, con el objetivo de proteger la infraestructura energética y atacar las fuentes de financiación de las organizaciones criminales que operan en el departamento.

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