La fuerte ola de calor y la escasez de lluvias que atraviesa Antioquia ponen sobre la mesa un desafío que, según expertos, requiere más prevención y menos reacción frente a los fenómenos asociados al cambio climático.
📍Antioquia | Antioquia enfrenta un escenario climático que obliga a fortalecer las estrategias de prevención y adaptación. Así lo advierte la Facultad de Ingeniería de la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC), desde su participación técnica en la Mesa de Cambio Climático de Antioquia.
La institución señala que el departamento debe anticiparse a los eventos derivados de la variabilidad climática para proteger a las comunidades y garantizar recursos estratégicos como el agua.
Uno de los principales retos está en las zonas urbanas, donde el aumento de las temperaturas puede intensificar el fenómeno conocido como islas de calor.
Ante esta situación, la UCC plantea que las edificaciones incorporen diseños bioclimáticos, ventilación, sistemas de sombreado y materiales que reduzcan la acumulación de calor.
En las ciudades también considera necesario recuperar espacios públicos, disminuir las superficies impermeables y ampliar la arborización y los corredores verdes, aspectos que ya vienen siendo considerados en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Medellín.
«“La adaptación al cambio climático debe integrarse al urbanismo: no se trata únicamente de sembrar más árboles, sino de planificar ciudades más verdes, permeables, caminables y preparadas para enfrentar el aumento de las temperaturas”, señaló Manuela Otálvaro, profesora de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Cooperativa de Colombia, campus Medellín.»
El agua, otro de los grandes desafíos
Los periodos de sequía extrema también generan preocupación por la disponibilidad del recurso hídrico.
La universidad recomienda a los municipios proteger las cuencas y zonas de recarga, además de fortalecer los sistemas de abastecimiento y las alertas tempranas.
En el sector rural, las medidas propuestas incluyen mejorar la eficiencia del riego, conservar la humedad del suelo y almacenar aguas lluvias. Para la industria, la recomendación es avanzar en la recirculación y reutilización del agua con el propósito de reducir el consumo de agua potable.
Sin embargo, la institución advierte que Antioquia no puede concentrar toda su atención únicamente en las altas temperaturas. El periodo seco también debería servir para prepararse ante el eventual retorno de las lluvias.
Por las características del relieve antioqueño y su ubicación tropical, las precipitaciones intensas y prolongadas representan una preocupación latente, especialmente en zonas con condiciones geológicas susceptibles.
El riesgo de movimientos en masa
Los movimientos en masa pueden generar flujos de lodo, presas naturales y avenidas torrenciales, con posibles afectaciones sobre comunidades rurales y la conectividad vial.
La historia reciente de Antioquia muestra la gravedad de estos fenómenos. La tragedia de Salgar en 2015 y diferentes emergencias registradas en Medellín, como las ocurridas en Villatina, San Antonio de Prado y la quebrada La Presidenta, son algunos de los antecedentes mencionados por la universidad.
Para reducir estos riesgos, la UCC propone intervenir puntos críticos mediante la estabilización y protección de taludes, el manejo de aguas superficiales y subterráneas, la recuperación de zonas erosionadas y la construcción de obras de control en quebradas.
A estas medidas se sumarían soluciones de bioingeniería en sectores de menor complejidad, así como una rigurosa instrumentación y monitoreo permanente de las laderas.
“Prevenir cuesta menos que reconstruir”
La Universidad Cooperativa de Colombia sostiene que los desastres no solamente ocasionan daños en infraestructura. También generan altos costos sociales asociados a desplazamientos y afectaciones en la calidad de vida.
Por esta razón, plantea que la adaptación al cambio climático debe ser entendida como una inversión y no como un gasto.
«“El reto no es únicamente responder cuando ocurren, sino fortalecer nuestra capacidad para comprender, modelar y anticipar estos eventos”, indicaron profesores del programa de Ingeniería Civil de la Facultad.»
Actualmente, la UCC campus Medellín desarrolla estudios de modelación de movimientos en masa y trabaja con comunidades vulnerables en el desarrollo de prototipos y cartillas orientadas a comprender mejor los sistemas de drenaje y la topografía.
Para los ciudadanos, la universidad resume la prevención en tres acciones: conocer los riesgos del entorno, especialmente si existe cercanía a laderas o quebradas; mantener limpios los canales y desagües de las viviendas; y prepararse comunitariamente mediante el conocimiento de las rutas de evacuación.
La Facultad de Ingeniería recomienda fortalecer el trabajo conjunto entre empresas, comunidades, instituciones de educación superior, la Gobernación de Antioquia y las alcaldías para identificar y monitorear de manera permanente los puntos críticos del departamento.
La propuesta también contempla integrar información geotécnica e hidrológica para que los mapas de riesgo orienten oportunamente la inversión pública y, al mismo tiempo, esta información llegue a las comunidades.
El objetivo, según la institución, es que Antioquia avance de una gestión centrada en responder a los desastres hacia una estrategia capaz de anticiparlos y reducir sus impactos.

Dejar una contestacion